La elección entre el régimen de estimación objetiva (módulos) y la estimación directa es una de las primeras decisiones fiscales de todo autónomo, y puede suponer una diferencia de miles de euros al año. Sin embargo, muchos autónomos llevan años en el mismo régimen sin haber analizado nunca si realmente les conviene.
En este artículo explicamos cómo funciona cada régimen, cuándo conviene uno u otro y los límites legales para aplicar cada uno.
Qué es la estimación objetiva (módulos)
En la estimación objetiva, el rendimiento neto del autónomo no se calcula a partir de los ingresos y gastos reales, sino mediante unos signos, índices o módulos establecidos por la AEAT para cada actividad.
Los módulos más habituales son:
- Personal empleado
- Personal no asalariado (el propio autónomo)
- Superficie del local
- Potencia eléctrica instalada
- Mesas (en hostelería)
- Vehículos (en transporte)
El rendimiento neto se obtiene multiplicando los módulos de la actividad por los valores unitarios fijados anualmente en la Orden Ministerial.
Quiénes pueden aplicar módulos
No todas las actividades pueden acogerse a módulos. El catálogo está cerrado y solo incluye determinadas actividades del sector servicios, comercio al por menor, hostelería, artesanía y transporte. Los profesionales (abogados, médicos, asesores…) no pueden acogerse a módulos.
Además, existen límites de facturación para permanecer en módulos:
- Volumen de ingresos del conjunto de actividades en estimación objetiva: inferior a 250.000 € anuales (para el conjunto de actividades, con facturación a empresas).
- Operaciones para las que se esté obligado a emitir factura a empresarios/profesionales: inferior a 125.000 €.
- Volumen de compras de bienes y servicios: inferior a 250.000 €.
Si se superan estos límites, el autónomo pasa obligatoriamente a estimación directa al año siguiente.
Qué es la estimación directa
En la estimación directa, el rendimiento neto se calcula como la diferencia entre los ingresos reales menos los gastos reales deducibles. Si la actividad genera pérdidas, el rendimiento es negativo (compensable con otras rentas).
Existen dos modalidades:
- Estimación directa simplificada: Para actividades cuya cifra neta de negocios no supera los 600.000 €. Se aplica una deducción especial del 5% sobre el rendimiento neto para gastos de difícil justificación.
- Estimación directa normal: Para el resto o cuando se renuncia a la simplificada.
Cuándo conviene cada régimen
Conviene módulos cuando:
- Los ingresos son elevados en relación con los gastos (márgenes altos).
- Los módulos calculan un rendimiento inferior al beneficio real.
- La actividad tiene temporadas con ingresos muy variables y los módulos ofrecen una base estable y previsible.
- El autónomo no quiere llevar contabilidad de ingresos y gastos.
Conviene estimación directa cuando:
- Los gastos son elevados en relación con los ingresos.
- La actividad tiene pérdidas o bajos márgenes en algunos ejercicios.
- Se puede justificar gastos relevantes (vehículo, local, materiales…) que en módulos no son deducibles.
- El volumen de facturación aconseja la transparencia de la estimación directa.
- La actividad no está incluida en el catálogo de módulos.
El problema de los módulos en ejercicios de bajos ingresos
Una de las críticas más frecuentes a los módulos es que en años malos (pandemia, crisis, enfermedad del autónomo), el rendimiento se sigue calculando por los módulos aunque los ingresos reales sean muy bajos o incluso nulos. El autónomo paga IRPF por un rendimiento calculado, no por el real.
La estimación directa, en cambio, refleja exactamente lo que ha ocurrido. Si hay pérdidas, se declaran pérdidas.
Cómo cambiar de régimen
El cambio de régimen debe comunicarse a la AEAT mediante el modelo 036/037, y solo puede hacerse en el mes de diciembre (para el año siguiente) o al darse de alta.
La renuncia a módulos implica que el autónomo no puede volver al régimen de estimación objetiva durante 3 años.
¿No sabes si el régimen de módulos o la estimación directa es más conveniente para tu actividad? Consúltanos. Hacemos el análisis comparativo con tus datos reales.
Este artículo tiene carácter informativo. La conveniencia de cada régimen depende de la situación concreta de cada autónomo.